Padre celestial, enséñame a ser obediente a Tu palabra. Dame gracia para reflejar a Cristo con humildad, paciencia y amor. Que Tu verdad dirija hoy mis pensamientos, mis palabras y mis decisiones. Ayúdame a amar sinceramente a los demás y a caminar fielmente por el camino que preparaste. En el nombre de Jesús, amén.
“Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.”
