Dios misericordioso, guíame para recibir fortaleza de Ti. Guarda mi corazón de lo vacío y ayúdame a buscar lo bueno y lo verdadero. Cuando esté cansado o inseguro, levanta mis ojos hacia Tus promesas. Fortaléceme para vivir este día con fe y gratitud. En el nombre de Jesús, amén.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
